Necesidad de evaluación

Hoy voy a hablar de la necesidad de evaluación. Porque para realizar cualquier intervención, es necesario previamente evaluar. La evaluación de la competencia social y las relaciones con los pares viene realizándose a partir de la observación conductual, a partir de informes de otras personas diferentes al sujeto en cuestión (padres, compañeros, profesores, etc), y a partir de auto informes. Según Pope, Bierman y Mumma, (1989), la validez de las dos últimas en la educación secundaria, tiende a incrementarse. Respecto a la primera, aunque las observaciones utilizando el role play pueden ser muy útiles (Freedman, Rosenthal, Danahoe, Schlundt y McFall, 1978), las observaciones naturalistas y discretas de las múltiples y complejas interacciones que se dan entre los adolescentes, hacen que sea muy difícil evaluarlas desde esta perspectiva.

La observación natural suele realizarse en las aulas, pasillos y patios de recreo del centro escolar. Y cuando la observación natural es muy difícil de realizar, suelen crearse situaciones artificiales para tal fin, utilizándose entonces diferentes instrumentos diseñados para registrar las diversas interacciones entre niños y adolescentes con sus compañeros, alumnos y profesores, profesores y profesores, padres y profesores, etc. Algunos de estos instrumentos, entre otros muchos, son los siguientes:

 “Test Conductual de Representación de Papeles”, de McFall y Marston (1970).

“Test de Interacción Social Simulada”, de Curran (1982).

“Escala de Observación de Habilidades Sociales” de Michelson y col. (1983).

“Test de Role-play de Habilidades Sociales”, de Michelson y col. (1983).

Informes sociométricos:

- “Escala de Proximidad Social” de Bogardus (1925), adaptada posteriormente en 1951 por Cunninghan.

- “Pupil Evaluation Inventory” de Pekarih, Prinz, Liebert, Weintraub y Neale (1976).

Informes elaborados por otras personas :

(cuestionarios sociométricos entre compañeros e informes de los padres y profesores).

 Informes de padres y profesores:

- Teacher’s Rating of Children’s Assertive Behavior Scale” de Wood y col. (1978).

- Cuestionario de Habilidades de Aprendizaje Estructurado” de Goldstein (1980).

- Batería de Socialización BAS-1, 2”, de Silva y Martorell (1983).

- Cuestionario de Habilidades de Interacción Social” de  Monjas (1997).

- Escala de Hábitos Asertivos en Casa (EMHAC),  de García y Magaz (2000).

- Escala de Hábitos Asertivos en el Aula (EMHAA)” de García y Magaz (2000).

Medidas de auto informe:

(puede decirse que son las técnicas más aplicadas en la evaluación de las conductas sociales problemáticas o difíciles).

- Escala Asertiva para niños (CABS)” de Michelson y col. (1987). Adaptación española realizada por Segura (1994).

- Escala  Multidimensional  de  Expresión  Social,  parte  motora (EMES-M) ” de Caballo (1987).

- Cuestionario para Evaluar las Conductas Antisociales de los Adolescentes, (A-D) ”, de  Seisdedos (1988).

-“Cuestionario de Aprendizaje Estructurado” de Goldstein y col. (1989).

-“Batería de Socialización  Auto evaluación (BAS-3) ” de Silva y Martorell (1989).

-“Auto informe de Actitudes y Valores en las Interacciones Sociales (ADCA-1)”, de García y Magaz (1994).

- Auto informe de Hábitos Asertivos (AIHA), de García y Magaz (2000).

Si resumimos algunas intervenciones en ese ámbito, vamos a observar diferentes investigaciones referidas al entrenamiento en habilidades sociales, pues estas habilidades como se ha puesto de manifiesto, son una herramienta indispensable para establecer relaciones adecuadas (positivas y gratificantes) con los demás, especialmente en la adolescencia, época en que gran parte de su tiempo, lo pasan en las aulas de un Instituto de Educación Secundaria.

Ladd y Asher (1985), concluyen que en el nivel de Educación Primaria  no sólo es importante enseñar a los niños como llevar a cabo la conducta social, sino también es necesario facilitarles habilidades para que sean capaces de integrar esa conducta en contextos diferentes o en relaciones interpersonales nuevas. Y ello puede requerir intervenciones multifacéticas (instrucciones, modelado, ensayos conductuales, feedback), pues diferentes investigadores, como los citados Ladd y Asher (1985); Kazdin (1985); Bierman (1986); Coie y Koeppl (1990), demostraron que los enfoques con múltiples componentes producen cambios más positivos, ya que la combinación de técnicas aumenta la generalización y persistencia de los efectos de la intervención. Pero al estar tales estrategias influidas por los rasgos psicoevolutivos de los niños, son los mayores los que las generalizan con más rapidez, gracias a su superior capacidad para elaborar representaciones abstractas (Craighead, Meyers, Craighead, y Mc Hale, 1982; Ladd y Asher, 1985; Dodge y otros, 1989).

Algunos estudios con alumnos de 8 y 9 años han encontrado que a partir del entrenamiento en habilidades sociales se mejora el status sociométrico (Oden y Asher, 1977; Gresham y Nagle, 1980; Ladd, 1981); pero cuando estos estudios han incluido a alumnos algo mayores (preadolescentes), dicho status no mejoró, aunque la conducta social, en general sí supuso mejoras notables (Hymel y Asher, 1977; Lagreca y Santogrossi, 1980; Bierman y Furman, 1984). Coie y Krehbiel (1984), trabajaron con un grupo de niños rechazados, que además tenían problemas académicos. Encontraron que el entrenamiento en habilidades sociales basado únicamente en la instrucción no producía cambios en la conducta en el aula, produciéndose sólo, mejoras parciales en la sociometría. Posteriormente, Bierman, Miller y Stabb (1987), encontraron resultados mejores y más inmediatos en chicos agresivos y rechazados, al utilizar estrategias relacionadas con prohibiciones y control conductual para reducir las conductas negativas, además de instrucciones para incrementar la conducta social positiva, y no al usar solamente éstas últimas. Ladd (1981) y Bierman y Furman (1984), hablan también de ganancias tras el tratamiento, en la habilidad trabajada y en la aceptación de sus pares.

Si nos referimos a la adolescencia, diferentes investigaciones (Elliot, Huizinga y Ageton, 1985; Newcomb y Bentler, 1989), han destacado el papel tan importante que pueden jugar en la conducta desviada las relaciones y los lazos con los iguales. Feldman, Caplinger y Wodarski (1983), encontraron  que los chicos antisociales, sacaban  más  provecho del entrenamiento, cuando recibían el entrenamiento con compañeros no antisociales, que cuando éste se realizaba a grupos compuestos en su totalidad por adolescentes catalogados como antisociales. Por ello, la intervención mediada por los pares (aunque prácticamente no es utilizada), es prometedora en el entrenamiento de habilidades sociales en adolescentes (Bierman y Furman, 1984; Sacks y Gaylord-Ross, 1989; Hansen y otros, 1990; Trianes, 2000).

Para investigadores como Hansen, Watson-Perczel y Christopher, (1989); y Hansen y otros, (1990), la principal ventaja de estos procedimientos es su potencialidad para facilitar y mantener la generalización de los efectos del tratamiento en el ambiente natural de los chicos y chicas; y no cabe duda, que otra ventaja de ésto, es el uso eficiente que puede hacer el profesor de su hora de “tutoría”, resultando este tipo de intervenciones más prácticas y posibles, que las intervenciones individuales. El hecho de que al ser un grupo se incrementa la efectividad de este entrenamiento por crearse más oportunidades para el modelado y el ensayo de habilidades, lo corroboran entre otras, las investigaciones de Bradlyn y otros, (1983); Bierman y Furman, (1984); Hansen, St. Lawrence y Christoff, (1985). Y más recientemente, autores como Cermeño y otros (1996, 1998, 1999, 2003); Martín (2000); Vallés y Vallés (2000); Cava y Musitu (2000), han puesto de manifiesto la necesidad de trabajar las habilidades sociales.

Además de lo que vengo exponiendo existe también otra forma de mejorar la competencia socio emocional, y  que  también  suele  incluirse en  los programas encaminados a ello. Se trata del “entrenamiento en  solución de problemas”. Pero de ello hablaremos otro día.

Saludos y hasta pronto.

14 Responses to “Necesidad de evaluación”

  1. hola, super buen blog…

    te cuento que con mis compañeras queremos ver el asunto de las habilidades en pre-escolares, pero estamos buscando informacion acerca de algunas escalas o cuestionarios, nosé si podrías facilitar algunos de esos instrumentos o dar información acerca de cómo los encontraste.

    gracias

  2. Alejandra, no se desde dónde escribes. Desafortunadamente yo no puedo proporcionarte ningún instrumento de medicción, pero te diré que en Madrid, existe una librería especializada en “Ciencias de la Educación Preescolar y Especial” que se llama CEPE. Está en la calle General Pardiñas, 95, 28006 Madrid. Su teléfono es 91 5626524 y el fax es 91 5640354. Si en google pones la palabra CEPE lo encuentras y en su página aparece entre otras posibilidades de información, la de “contactos” desde dónde por correo electrónico puedes contactar con ellos. Te darán toda la información que necesites y seguro que tienen alguna de las escalas apropiadas para alumnos preescolares.
    Un saludo

  3. Por favor. podrias si esta asu alcance fcilitarme el modelo o formato de Batería de Socialización. Silva y Martorell (1983). (BAS2): gracias por su atención

  4. Estimado Luis:
    desgraciadamente yo no puedo proporcionarte La BAS-2 de Fernando Silva y Maria Carmen Martorell (1983). No se exactamente desde dónde escribes. Sé que la Biblioteca de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid la tiene y puede consultarse alli. También te diré que la comerciliza TEA ediciones, situada en la calle Fray Bernardino Sahagún, nº 24 (28036 MADRID). Su teléfono es
    912 705000, el fax: 91 3458608, y su mail: madrid@teaediciones.com
    Puedes contactar con ellos por correo electrónico y pedir información. No creo que sea muy caro, y es posible que ellos puedan mandártelo contra reembolso.
    Espero que lo consigas pronto.
    Un cordial saludo.

  5. si pueden facilitenme por favor el baremo del cabs

  6. Hola escribo desde Uruguay. Trabajo en un colegio y tengo idea de aplicar el Bas mi pregunta es si puedo aplicar unicamente el 2 (maestros) sin tener que aplicar el 1 (padres).
    Muchas ggracias

  7. Lilia, perdona por tardar tanto en contestar. Siento no poder facilitarte los baremos de la escala de socialización CABS de Michelson y cols. He tratado de ver si lo tenía TEA, pero no lo tiene. No se quien lo comercioaliza a día de hoy. Es posible que venga en el texto: Michwelson y cols. (1987)”Las habilidades sociales en la infancia”. Barcelona. Martinez Roca.
    O en este otro: Segura, M. (1994) “Habilidades sociales en la escuela”. Las Palmas. ECCA.
    Te deseo exito en la búsqueda.
    Un cordial saludo.

  8. María Inés, cuando uses el BAS de Fernando Silva y Mª Carmen Martorell, puedes aplicar sólamente el de maestros.Incluso puedes aplicar sólamente el de “autoevaluación” (BAS 3), sin utilizar el de padres ni el de profesores. Si usas todas tendrás una información más completa, pero puedes utilizar las escalas por separado e individualmente si lo deseas.
    Un cordial saludo.

  9. Excelente información!!

    Gracias por dar importancia a la evaluación y aplicación de instrumentos validados. Me ha sido de mucha ayuda para mi trabajo

  10. Kenny, me alegra que el artículo te haya resultado útil para tu trabajo.
    Un cordial saludo.

  11. Hola:
    Te escribo desde Perú. Me es muy útil tu información.Estoy realizando una investigación sobre asertividad y relaciones interpersonales Me gustaría saber como puedo onseguir el manual técnico del ADCA I de García Perez y Magaz Lago o el de Monjas y además algún instrumento de evaluación de relaciones interpersonales.
    Gracias

  12. Yovanna, el “Cuestionario Autoinforme de Actitudes y Valores en las Interacciones Sociales ADCA-1” lo edita Albor-Cohs. Este cuestionario se refiere al estilo actitudinal y a los valores del sujeto ante la interacción social. Hay otra escala (que también mide auto y hetero asertividad) que publica también Albor-Cohs denominada “Autoinforme de Hábitos Asertivos AIHA”, que se refiere al estilo de comportamiento instrumental del sujeto, es decir, no lo que piensa sobre ello (ADCA-1), sino como se comporta ante ello en la realidad. Te recomiendo el uso de ambas escalas.
    Puedes adquirirlas poniéndote en contacto con la editorial en cualquiera de las siguientes direcciones:
    editor@gac.com.es ó en cohs@correo.cop.es .
    Creo que en Perú, esta editorial tiene algún distribuidor. Ellos mismos te pueden decir dónde se ubica o si pueden remitírtelo por correo.
    Para solicitar más instrumentos que evaluen relaciones interpersonales dirígete a TEA Ediciones. TEA está ubicado en la calle Fray Bernardino Sahún, 24. Madrid (28036). Telf.:91 2 70 50 00. mail: Madrid@teaediciones.com
    Un cordial saludo.

  13. Buenas tardes felicidades por su articulo. Una pregunta: yo trabajo con niños de educación especial con necesidades educativas especiales en el área de psicología y me enfoco en habilidades psicosociales; cual me recomienda que pueda aplicarles son a nivel primaria en escuela regular. Gracias y saludos

  14. Cecilia, me dices que trabajas con escolares que tienen Necesidades Educativas Especiales (NEE). No concretas si se trata de escolares con déficit intelectual, o alumnos con dificultades de aprendizaje, o bien de alumnos con déficits sensoriales o con trastornos de comportamiento, aunque ciertamente, hay alumnos que podrían inscribirse en más de una de estas categorías.
    Cómo trabajas en el área de psicología, supongo que se trata de alumnos con discapacidad intelectual, que cursan educación primaria, es decir, escolares con rangos de edad de entre 6 y 12 años.
    A partir de diferentes investigaciones, los alumnos con Necesidades Educativas Especiales, tomados como grupo, presentan importantes problemas en relación a la competencia social. Sus compañeros apenas les aceptan porque interactúan poco y de manera inadecuada. Su relación con los otros no resulta gratificante o reforzadora para los demás que minimizan al máximo su contacto con ellos. La realidad es que estos escolares carecen de habilidades cognitivo-sociales para solucionar los problemas interpersonales y para generar ante los conflictos diferentes alternativas de posibles soluciones, y por ello utilizan estrategias absolutamente ineficaces. Ello hace que ciertos alumnos estén sometidos a altos niveles de ansiedad, con grados de “soledad” o “aislamiento” muy superior al que se encuentran los escolares socialmente competentes.
    Por ello es necesario enseñar habilidades sociales de forma sistemática a los ACNEEs. Monjas (1986), Robertson y col. (1984) y Verdugo (1989) han demostrado la eficacia de esa enseñanza sistemática de habilidades sociales en la mejora de las conductas de interacción social de los escolares con Necesidades Educativas Especiales.
    Para la evaluación que persigues podrías utilizar la Batería de Socialización BAS-1, 2”, de Silva y Martorell (1983) que incluye, además del auto informe, los informes de padres y de profesores. Se utiliza con escolares de entre 6 y 15 años.
    También podrías utilizar la EMHAS (Escalas Magallanes de Hábitos Asertivos) de García y Magaz (2000), compuestas por las escalas AIHA, EMHAC, EMHAA que también son auto informe e informes de padres y profesores (si bien esta última se aplica a partir de los 12 años de edad).
    Un cordial saludo.

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